Sharon Sandoval Bandak: La Verdadera Cara de la Mafia Animal – Explotación y Fraude en Nombre del Rescate

Es hora de poner en evidencia a aquellos que, bajo el disfraz de «animalistas», abusan y explotan la buena voluntad de la gente. En este caso, estamos hablando de una persona que se ha insertado en el mundo del rescate animal de manera fraudulenta, lucrando a costa del sufrimiento de los animales y de la solidaridad de quienes verdaderamente quieren ayudar.

Esta persona, que sigue actuando como si su forma de operar fuera correcta, ha creado una red de seguidores que, lamentablemente, están siendo adoctrinados de manera equivocada. Muchos de ellos creen que lo que ella hace es un «rescate», pero no es más que un negocio disfrazado de buenas intenciones. Es importante entender que el verdadero animalista no se dedica a pedir dinero todos los días a través de su cuenta de banco en las redes sociales, sin mostrar ninguna transparencia, sin rendir cuentas de los gastos y sin hacer un seguimiento real de los animales que dice rescatar.

Si el apoyo es tan grande, si realmente tiene una red de personas dispuestas a ayudar,

¿por qué no emplea las técnicas éticas que usan los verdaderos rescatistas?

Los verdaderos animalistas no necesitamos subir cuentas bancarias para recibir dinero. Utilizamos otras maneras más transparentes, como por ejemplo la figura de madrinas y padrinos, que son los verdaderos apoyos para financiar tratamientos veterinarios y esterilizaciones. Estos padrinos pueden directamente cubrir los costos de las clínicas veterinarias, sin intermediarios que lucren en el proceso.

Además, ¿Dónde están las pruebas? ¿Dónde están los documentos que demuestran que realmente los animales han sido rescatados, atendidos y rehabilitados? ¿Dónde están los certificados médicos veterinarios, los diagnósticos, los nombres de los veterinarios, las fechas y los timbres de las clínicas veterinarias que supuestamente la han atendido?. ¿Qué pasó con el seguimiento de los animales? ¿Dónde están las fotos de los animales una vez recuperados y las familias que los adoptaron? ¿Por qué no muestra los movimientos financieros reales, como las boletas y las facturas, para dar transparencia al dinero recibido? Esta persona sube su cuenta bancaria en redes sociales, pidiendo dinero de manera constante, pero no da detalles claros sobre cómo se usa ese dinero ni muestra ningún tipo de rendición de cuentas.

Es muy fácil mostrar la primera foto de un animalito y otra imagen bonita después para crear una falsa ilusión de que todo está bien. Pero ¿Qué pasa después? ¿Dónde están esos animales? ¿Dónde están los comprobantes de que realmente han sido atendidos y adoptados? La falta de transparencia es innegable. No hay seguimiento, no hay información detallada, no hay pruebas. El verdadero trabajo de rescate implica, entre otras cosas, mostrar todo el proceso, con fotos, informes veterinarios, y sobre todo, un compromiso real con el bienestar de los animales, no solo con la generación de ingresos.

Si realmente esta persona tuviera la intención de hacer las cosas de forma ética, podría pedir que las donaciones fueran directamente a las clínicas veterinarias con las que trabaja, sin necesidad de pasar por sus cuentas personales. No hay excusa para no ser transparente y directo en el manejo de los fondos, pero la realidad es que lo que está haciendo es un negocio, no un rescate genuino.

La gente que sigue ciegamente este tipo de prácticas necesita comprender que la verdadera labor animalista no se basa en manipular las emociones de las personas ni en hacer negocios con el sufrimiento ajeno. Los verdaderos animalistas trabajamos por el bienestar de los animales con principios de ética, solidaridad, transparencia y responsabilidad.

Este es un llamado de alerta para que todos reconozcan las verdaderas intenciones detrás de estos «rescates» fraudulentos. No más mafia animal. No más abuso ni explotación. El rescate debe ser una causa noble, genuino no un negocio. Y como siempre, seguiremos luchando por la transparencia, la honestidad y el bienestar de los animales.