LEVANTAR LA VEDA PARA MATAR LOBOS MARINOS: UNA DECISIÓN QUE AMENAZA EL EQUILIBRIO DEL MAR EN CHILE

Desde AYUPEC advertimos que esta medida no solo es éticamente cuestionable, sino que podría desencadenar un daño ecológico mayor, afectando a toda la biodiversidad marina y al futuro de la pesca.

Desde AYUPEC – Educación, Rescate y Justicia Animal, manifestamos nuestra profunda preocupación ante la intención de levantar la veda para permitir la matanza de lobos marinos en Chile. Esta decisión no puede entenderse como una solución: es, en realidad, una señal de retroceso en materia ambiental, una respuesta simplista frente a un problema complejo y una amenaza directa al equilibrio de los ecosistemas marinos.

Los lobos marinos cumplen un rol fundamental dentro del ecosistema. Son reguladores naturales de poblaciones y contribuyen al equilibrio de la cadena trófica. Su eliminación no resolverá los conflictos con la pesca; por el contrario, podría generar un desajuste ecológico que termine afectando a múltiples especies, provocando sobrepoblaciones descontroladas, escasez de recursos y una alteración profunda del sistema marino.

Como organización, queremos ser claros:
el problema no son los lobos marinos.
El problema es la intervención humana sin control.

La sobreexplotación pesquera, especialmente a nivel industrial, la falta de fiscalización efectiva y la ausencia de políticas sustentables han generado una crisis que hoy se intenta atribuir erróneamente a la fauna marina. Culpar a los animales es evadir la responsabilidad real.

El gobierno encabezado por el presidente José Antonio Kast, junto a quienes impulsan esta medida, está optando por el camino más fácil: eliminar en lugar de gestionar. Sin embargo, gobernar implica tomar decisiones informadas, basadas en evidencia científica y con una visión de largo plazo que proteja tanto a las personas como a la naturaleza.

Desde AYUPEC sostenemos que autorizar la matanza de lobos marinos no solo es éticamente inaceptable, sino también ecológicamente riesgoso y económicamente contraproducente. Un ecosistema desequilibrado es menos productivo, más inestable y pone en riesgo el sustento de comunidades que dependen directamente del mar.

Existen soluciones reales, responsables y urgentes que deben implementarse:

– Desarrollar estudios científicos actualizados sobre la interacción entre pesca y fauna marina.
– Regular de manera estricta la pesca industrial para evitar la sobreexplotación de recursos.
– Implementar métodos no letales de mitigación de conflictos, como dispositivos disuasivos y mejoras en artes de pesca.
– Fortalecer la fiscalización en zonas costeras y marinas.
– Promover programas de educación ambiental y convivencia con la fauna.
– Apoyar a la pesca artesanal con medidas sostenibles y de largo plazo.

La evidencia internacional es clara: eliminar depredadores naturales genera más problemas de los que soluciona. No estamos frente a una decisión menor; estamos frente a una acción que podría marcar un antes y un después en la salud de los ecosistemas marinos en Chile.

Como AYUPEC, hacemos un llamado urgente a las autoridades a reconsiderar esta medida, a escuchar a la ciencia y a actuar con responsabilidad. Defender a los lobos marinos no es solo un acto de compasión: es una acción necesaria para proteger el equilibrio de la vida en el océano.

Porque cuando se rompe ese equilibrio, las consecuencias no son inmediatas… pero sí inevitables.